Michel Sauval - Psicoanalista Jacques Lacan, Seminario "La angustia", Lectura y comentarios de Michel Sauval

Introducción a la lectura del Seminario la angustia de Jacques Lacan

Jacques-Alain Miller

(traducción autómatica realizada en http://trans.voila.fr/)

Mas aquí del deseo

Texto y notas redactado por Catherine Bonningue, a partir de la Orientación lacani III, 6, lección de 2 de junio de 2004. La primera parte se publicó en el número 58 (octubre de 2004) de la Causa Freudienne

1. UN MÓVIL

Un arte de rhéteur

Que tengo entre las manos es un libro, y con todo, a releerlo, a redescubrirlo bajo esta forma, me venía el dice de Magritte: " Esto n’est no hay un libro." "

¿Si este n’est no hay un libro, entonces qu’est que c’est? – se me me pide. Sería más bien algo como una película, l’enregistrement de los desplazamientos d’un móvil. Este móvil es un pensamiento que recorre un espacio, que abre una dimensión y que l’exp, que traza una pista, no sin s’ég, no sin encontrar callejones sin salida, no sin volver de nuevo sobre sus pasos buscar puntos de paso. Un pensamiento que dibuja a veces panoramas, los cuales s’évanouissent poco más tarde para dejar lugar a detalles excesivamente agrandados, que son mirajes a veces, y en dirección de los cuales se avanza jusqu’à verlos disiparse. Pero era necesario haya el miraje y qu’il se disipa para encontrar del que permite d’aller más allá. Si l’on pretende componer una doctrina de Lacan amargo l’angoisse a partir de este Seminario, es necesario tener muy cuidado y no tomar cada fórmula para la solución. Se encontraría ciertamente, a releerlo, una veintena, una treintena de definiciones, y ninguna que sea definitiva. N’y tiene de hecho no una única definición de l’angoisse que no sea condicional, que no sea relativa a una perspectiva. S’aperçoit de l’art de rhéteur, de la vivacidad de Lacan en l’argumentation qu’il se avanza. Discute como informa el juez d’instruction, para y contra. Ha cada vez tan persuasivo que l’on querría que eso s’arr allí, p que, allí, se comprendió.

Ninguna fórmula de l’angoisse en este Seminario nos hará l’économie d’avoir a rehacer el camino sobre los rastros de Lacan. Si j’avais a comentarlo – lo que no hago –, lo haría apartado por apartado. N’y no tiene uno que no pide pesarse, ajustado, que no requiere alguna rectificación, alguna inflexión, cuyos se encontrará, en tal o cual lugar, l’appui para hacerlo.

J’ai dit "s’ég", j’ai parlé d’impasse. A releerlo, y conociendo el final de la película – al menos de l’ouvrage –, n’y no se encuentra a hablar propiamente equivocaciones, ya que todo el texto pulula de hallazgos que valen por ellas mismas, independientemente de la perspectiva, de los hallazgos que hacen pensar en ellas mismas, y eso puede a veces tenerse en una frase. Voy a intentar saludar la salida de este Seminario suministrándoles mi brújula, lo mío, el que me construí, leyendo, escribiendo a este Seminario. Debo aún añadir elementos o encontrarme reseñas que n’étaient jusqu’alors no venidos jusqu’à me.

Momento fenomenológico y construido

Me pregunté, teniendo este libro entre las manos, lo que j’aurais a responder si j’avais a decir en una palabra de que s’agissait. He aquí la respuesta que m’imaginai poder hacer: él s’agit d’ zambullida de este lado el deseo.

¿Qu’y tiene en de este lado deseo? La respuesta se da aquí, repetida, martillada, y j’ai dejado un esquema sumario, incluso duplicado: en de este lado deseo, hay el disfrute y hay l’angoisse. Se ve en efecto, repetida, la secuencia ternaria, escalonada. C’est un ternario pedido, que se presenta incluso a veces como una cronología que dispondría de los momentos sucesivos. Él s’agit, por supuesto, de la cronología d’un tiempo lógico en tres momentos. Disfrute, momento mítico, dicho poco cerca a Lacan, pero es necesario tomar este adjetivo en el valor qu’il le da, no qu’ vez, es decir esto que permite designar este hay de más real.

El texto de Freud Inhibición, síntoma, angustia apoya todo l’élaboration del Seminario. Lacan reanuda a su cuenta, al principio, l’angoisse definida por Freud como un afecto y p qu’elle es la buena vieja conocida angustia, experimentada. Este momento puede decirse fenomenológico. Aparece, se experimenta, se perturba, se pierden los pedales, se desorienta, o c’est d’4 desorientado que l’on s’angoisse. Si ella n’est no desarrollado por Lacan se valida la fenomenología. C’est un afecto accesible al común. Pero este momento de l’angoisse, tal como Lacan trata, puede muy bien no ser accesible y localizable. Es necesario guardar, muy al curso del Seminario, l’indication, dato una vez: "El tiempo de l’angoisse n’est no ausente de la constitución del deseo, aunque este tiempo se elide, no localizable en el concreto." "  [ i ] se pega aporta a l’appui de esta aserción sensacional, como para despacharse de aduana, una referencia" a un niño "de Freud, donde él s’agit de la constitución del fantasma en tres tiempos, el segundo tiempo debiendo ser reconstruye." Esta indicación permite señalar que, en l’élaboration de Lacan, el momento de l’angoisse es lógicamente necesario y que l’on gana a s’en acordar no dejarse fascinar por el esplendor, l’horreur de la fenomenología de l’angoisse. Este momento se fija así como en la vez fenomenológica y se construye.

Antinomia del deseo

Él s’agit, en este Seminario, de la constitución del deseo, que n’est más la de la doctrina que se han convertido en clásico de Lacan. Se podría designar aquí el deseo como momento analítico, no obstante qu’il depende, al sentido literal, de l’interprétation. En el punto que Lacan haya podido l’identifier a l’interprétation analítico, diciendo " el deseo, c’est su interpretación ", p que el estatuto de propiedad de la tierra del deseo d’4 se rechaza – adjetivo que yo elegidos aquí para hacer la junta con las construcciones de Freud. Deseo rechazado, c’est el deseo que Lacan tradujo como métonymique, corriendo bajo la palabra, bajo la cadena significando. Hay sin embargo, con relación a este estatuto del deseo como rechazado métonymique, otra cara de deseo que, es fenomenológica: el deseo tal como fascinado por l’objet. Los nueve Seminarios previos de Lacan desplegaron el espectáculo del deseo fascinado. Esto que Lacan elabora bajo el nombre de constitución del deseo, c’est este qu’il elaborará l’année siguiente d’ manera mucho más apretada como la causalidad del tema, a ir de las dos operaciones de l’aliénation y la separación [ ii ].

Estos dos adjetivos, rechazado y fascinado, introducen una antinomia del deseo, en su definición lacani. D’un de la parte de, hay un estatuto métonymique de l’inst del deseo, de su insistencia bajo la cadena que significa, entre el significando, en l’interv. C’est un deseo en alguna clase invisible, inaudible, si no se se lo supone "de l’anal", y luego, él se tiene el estatuto imaginario de su objeto. Jusqu’alors, en l’élaboration de Lacan, son deslizamientos muy rápidos que tienen cónyuge esos dos estatutos, un estatuto simbólico y un estatuto por el que imaginario se afecta al deseo.

En su estatuto métonymique, que Lacan fundó en su escrito de "  L’instance de la carta  " [ iii ], la novedad es señalar que el deseo del cual s’agit es un deseo de nada, qu’il n’est que el métonymie del manque-à-être, y qu’au hierve del deseo, él n’y tiene nada. En mismo tiempo, cuando el deseo se combina con la relación d’amour [ iv ], es legítimo hablar d’ objetivo del deseo hacia tal objeto distinguido entre todos, como Freud lo desarrolla en su capítulo de

"L’énamoration" en el Massenpsychologie v. Él allí a esta antinomia entre el deseo como deseo de nada y el deseo como deseo d’un objeto distinguido. C’est bien este hay d’imagin en el deseo que hace la escena del deseo y, sobre esta escena, el tema se muestra atraído, magnetizado, por un objeto. Encuentra los obstáculos que s’opposent a acceder a este objeto, las dificultades o los callejones sin salida de su posesión. Esta escena del deseo hace mucho de esto que s’exp en l’expérience analítico donde se habla el deseable y cómo de allí acceder.

OBJETOC-DESTINAR Y OBJETOC-CAUSA

De l’intentionnalité a la causalidad

Jusqu’au Seminario de L’angoisse, la escena del deseo siempre ha permanecido estructurada por l’intentionnalité del deseo. Lacan menciona este término, que tiene referencias muy precisas en filosofía del principio del siglo, y se prosigue en la fenomenología francesa. Él se déprend del modelo de l’intentionnalité que reinó sobre el pensamiento de la mitad del siglo pasado que en este Seminario. Se refiere esta idea, de su origen, a Brentano, que s’op a l’idée, como el dice Sartre vi, de la filosofía idealista que l’ Espíritu-Araña atrae las cosas en su tela para hacer contenido immanents a la conciencia, l’esprit no pudiendo pensar sino de las ideas. Sartre expone al contrario que la conciencia n’est no un envase, qu’elle está vacío, falta d’4, y en relación con el mundo hacia el cual ella s’éc. Idealizado el mundo n’est no, permanece a su lugar como un exterior, y c’est al contrario la conciencia que se dirige hacia esto que está allí en el mundo. Sartre recuerda el dice de Husserl: "Toda conciencia es conciencia de alguna cosa." "Toda conciencia existe como conciencia d’a cosa que sí." El modelo que jusqu’alors estructuraba la escena del deseo en Lacan es el d’un de deseo que tiene ante él l’objet. Incluso s’il pudo complicar este estatuto de l’objet en que lo tomaba en el fantasma, eso permanece ante el deseo que obedece a esta estructura de l’intentionnalité. Hace el Seminario de L’angoisse para desafiar la estructura d’intentionnalité. C’est una solución. Como dibujado c’est allí, las cosas son paradójicas con el estatuto métonymique del deseo, sean cómo s’arrangent l’objet y él nada métonymique. Muy de la longitud de este Seminario, Lacan elabora, en lugar de la estructura d’intentionnalité, el de la causalidad de l’objet, que vuelve de nuevo como un leitmotiv. L’introduit al principio de la manera más simple: "El verdadero objeto cuyo él s’agit n’est no delante de, pero detrás de." "

Se encuentra aquí a distinguir l’objet-visée y l’objet-c, dado que se introdujo éste en este Seminario después de haber sido puntuado a principios de este año en l’écrit "Kant avec Sade" [ vii ]. L’objet-visée del deseo es el que l’on puede poner en escena en el vínculo enamorado, entonces que Lacan intenta hacer percibir la función de l’objet-c por l’angoisse.

El estatuto ético de l’objet-visée, c’est l’agalma, mientras que, por excelencia, l’objet-c es más bien de l’o de palea. Al griego agalma, la cosa preciosa, Lacan se opone el latín palea, los residuos, y consagra larga evolución a l’objet anal que siguen siendo paradigmáticos d’ función eminente de l’objet-c.

En el Seminario de la Transferencia, muy animado por la cuestión de del qu’Alcibiade encuentra a Socrate, Lacan explica el predominio de l’objet-visée. ¿¿@ Por qué Alcibiade hace de Socrate l’objet-visée de su deseo? La solución que Lacan aporta y desarrolla consiste en explicar el predominio de este objeto por la presencia ocultada en él de l’agalma, de l’objet parcial. Los enumera: l’objet oral, l’objet anal, l’objet phallique. [ viii ] L’objet parcial de la teoría analítica, cuyo término se debe a Karl Abraham, es colocado del lado de l’objet-visée. Vemos aquí el deseo bajo el régimen de l’amour. S’érige en ese momento l’objet que fascina cuyo paradigma es el falo, gran fi . Del lado de l’amour, c’est el péan a l’objet fascinando y creado. En el Seminario de L’angoisse, tenemos todo una elaboración que rectifica este camino, esta equivocación necesaria, para devolver l’objet parcial a su lugar d’objet-c. L’objet parcial se prorroga en lugar de la causa bajo las especies detenidamente descritas del resto y los residuos. El deseo se concibe como un objeto chu, cortado, caduco, separado, el que se liberó, cuyo tema hecho cesión, y cuyo paradigma es l’objet tiene.

Condicionalidad del deseo

Él n’est no difícil, a partir de allí, d’antic que este Seminario procede a un enlucido del deseo. Él s’agit no hay realización del deseo, este término tan importante en los Seminarios previos de Lacan. El final del deseo es un falso final todavía, un error sobre l’objet que cuenta. El deseo es un error. Esto que Lacan habrá percibido allí l’accompagnera en todo el resto de su enseñanza, cuando definirá, en el momento mismo dónde avanzará el paso, el final de l’ana como una deflación del deseo, c’est-à- dónde se desinfla como por un détumescence analítico, donde desaparece l’objet-visée fascinando.

De manera repetitiva, en este Seminario, vuelve de nuevo que l’objet contemplado por el deseo n’est qu’un engaña. En el punto que, cuando Lacan menciona en un momento el budismo, reanuda l’assertion que el deseo n’est qu’illusion. El deseo n’est no verdad, pero ilusión. Reanuda esta aserción para validarla, no enteramente, sino para validar qu’elle puede tener un sentido para nuestra experiencia. [ ix ]

Se puede deducir a una dirección de la cura de este Seminario sobre este punto que l’anal no se fascine por el deseo, ni incluso por l’interprétation del deseo, y que, este qu’il s’agit d’interpr3 está de este lado el deseo. Il s’agit d’interpréter l’objet-cause. Lacan dirá más tarde que l’interprétation se refiere a la causa del deseo, pero c’est allí que s’esquisse este cambio del punto d’application de l’interprétation.

La primera vez que Lacan trae este objeto-causa, que sigue siendo aún misterioso, él l’illu por el fetiche de la perversión fetichista. C’est allí, dicho, que se revela la dimensión de l’objet como causa del deseo, el fetiche n’est no deseado, pero debe ser allí para haya deseo, y el deseo, él, va s’accro dónde puede. Ven a qué fila cayó l’objet que fascinaba deseo. Este n’est más que n’imp que dónde va s’accro el deseo: debe ser allí. Ya se puede, en este "ser allí", hacer resonar el a Dasein cuyo Lacan calificará pequeño l’objet tiene.

Que Lacan elabora, en este Seminario, es un objeto que es condición del deseo, y esta condición es distinta de l’intention. C’est la condicionalidad del deseo por informe a esto que era su intencionalidad.

Objeto verídico y objeto falso

Se hace a L’illustration por el fetichismo como perversión, no no muy para limitar la validez de esta construcción, pero al contrario para revelar el estatuto del deseo como tal, es decir qu’il se suspende a un objeto distinto de el qu’il contempla. Dibujo para l’instant un mundo fantástico, de manera incluso abstracta. J’entends darles puntos d’accrochage. Eso implica – lo que se pone en escena en el Seminario – hay una ignorancia interna al deseo. Se coloca d’emblée por Lacan d’ manera enigmática, a partir de la segunda lección, donde él s’agit d’ confrontación con Hegel, llamado por la fórmula "el deseo de l’h es el deseo de l’A". Esta lección se concluye sobre l’évocation de cómo se traducía sobre el plan de l’amour la lucha de puro prestigio que tiene lugar entre las dos conciencias enfrentadas de la fenomenología de l’esprit. Lacan l’a traduce a términos de control: "Yo t’, aunque no lo quiere." "C’est la dialéctica del amo y de l’esc transpuesta en el registro de l’amour." Lacan se le opone una otra fórmula, misteriosa, enigmática, una fórmula cuyo n’est dice qu’elle quizá no articul, bien qu’elle pueda articularse. Esta fórmula implica de l’impossible y, esto haciendo, designa el real de l’aff: "Te deseo aunque no lo sé." "Dejo de de la parte de porqué Lacan considera que esta fórmula es irresistible si llega a hacerse oír, no destacar más que esto:" "te deseo aunque no lo sé" expresa el nescience del deseo. El deseo auténtico, c’est el deseo en tanto qu’il no conoce su objeto, qu’il no conoce l’objet qu’il causa. La fórmula n’est no articul, no obstante que el deseo se rechaza, c’est-à- inconsciente.

Se asiste, en el Seminario de L’angoisse, a un desdoblamiento de l’objet, el de l’objetc y de l’objet-visée, desdoblamiento que se encuentra prorrogado sobre dos estatutos de l’objet: l’objet autentifica, que es siempre l’objet desconocido, el que es propiamente pequeña tiene, y el falso pequeño objeto tiene, l’agalma. Esta oposición de l’objet auténtica y el falso objeto es una oposición que tiene allí, a la voluntad de esto que Lacan elaboró por la consecuencia, alguna cosa de gastado, pero esta oposición inspira el contraste que hace Lacan entre el fantasma en el perverso y en el [x ]

Este qu’es de traducir este esquematismo elemental, c’est que, en el perverso, como se lo decía a l’époque, pequeño tiene es a su lugar, del lado del tema, pero allí donde el tema no puede verlo. C’est del lado de l’A que eso se vuelve visible, mientras que, del lado del tema, hay nescience, allí donde s’inscrit en realidad pequeño l’objet tiene. C’est ilustrado, en "Kant avec Sade", por la posición de Sade él mismo que s’ig en tanto pequeño qu’objet tiene, ignora qu’il tiene el lugar de l’objet.

Es en venganza el poco la más desarrollada en el Seminario – esto que explica algunos de las declaraciones de Lacan en un texto contemporáneo, "Subversión del tema" [ xi ] – que el hecho al contrario pasar pequeño tiene del lado de l’A. Está ocupado por su fantasma, tiene la conciencia y puede tomar este objeto para objetivo. Este n’est no el lugar auténtico de l’objet pequeño tiene para Lacan tal qu’il la instalación en este Seminario donde es exterior al campo de l’A y se encuentra como invisible para el tema. El, por del manœuvre, por su uso, le hace pasar pequeño tiene del lado de l’A, y c’est entonces un pequeño objeto tiene que hace que su fantasma le sirve que soñe, si puedo decir, a soñar con perversión. C’est en la medida donde el fantasma del este muy entero del lado de del que l’on pudo hacer el catálogo de las perversiones, parce que, allí, s’y se encontraba.

Lacan no mantendrá estos esquemas, que son sumarios. Indican sin embargo alguna cosa de muy importante, la posición d’extériorité de pequeño tiene por informe al campo de l’A. Esta frase de Lacan en los Escritos, "un pie al menos del fantasma está en l’A", difícil a agarrar, s’écl por esta oposición entre el fantasma perverso y el fantasma de. Del golpe, Lacan introduce el concepto que el pequeño tiene del fantasma del este un pequeño tiene postizo, una falsificación, un desplazamiento indebido en l’A, entonces que su lugar verídico está del lado del tema. No se comprende nada a todo el primer movimiento del Seminario si l’on no agarra qu’il se construye sobre el concepto de l’extériorité de pequeño tiene con relación al campo de l’A.

El pequeño tiene se desplaza en el. Lacan dicho incluso hay un uso engañoso de l’objet en su fantasma. Conocemos este uso de fal, puisqu’il se ha mencionado por Lacan en "Subversión del tema". El texto se reanuda en L’angoisse, la demanda de l’A toma función d’objet en su fantasma y c’est por allí que el pequeño tiene, este pequeño falsificó, se convierte en incentivo para l’A, y qu’il pasa en el campo de l’A. C’est la condición que hace posible el psicoanálisis para el, incluido el perverso n’a que hacer, en esta condición. Lo concede pequeño tiene, un pequeño tiene postizo, a l’A.

Lo que no se deja signifiant

Estos términos seguirán siendo una dificultad profunda trabajada por Lacan puesto que, en el Seminario aún, desafiará finalmente su construcción de l’objet pequeño tiene : "Todo eso n’est que del parecido." "La investigación de lo que es allí el verdadero pequeño objeto tiene, esta investigación curiosa, este esquematismo sorprendente, pero que enciende los Escritos, deja presentir qu’on n’en no terminó, en la teoría lacani, en la teoría analítica, con la cuestión del informe del parecido con el real." Lacan implica hay "un señuelo de la estructura fantasmal en el" [ xii ], al cual él mismo s’est tomado en sus Seminarios: hacer de l’ objeto-causa l’ objetvisée, cubrir l’un por l’a, transformar pequeño tiene en algo que se sitúa, que se ve.

En este Seminario, el campo de l’A, c’est el campo de l’objectivité. Yo n’hé paso que debe emplearse esta palabra d’objectivité, puesto que Lacan l’op a el d’objectalité, que viene a al contrario englobar, calificar los objetos-causa.

Aquí, el fantasma névrotique se coloca como falso y pequeño l’objet tiene del fantasma como de solamente un sustituto. Sigue siendo, en este Seminario, el concepto que la verdad de verdad, el verdadero pequeño objeto tiene, él no puede verlo. C’est d’ailleurs esto que se dice exactamente en "Subversión del tema". Lacan construye los objetos-causa como no spécularisables, tomarse no pueden en l’es del espejo, en el campo scopique, ellos escapan al campo visual. C’est porqué esto que Lacan llama el campo de l’A en el Seminario de L’angoisse, c’est el lugar de significando, y también el lugar de las apariciones, c’est allí donde eso aparece.

He aquí una brújula qu’il es necesario guardar en todo el primer movimiento del Seminario, si j’en distingue dos principales. El lugar auténtico de pequeño tiene está del lado del tema, invisible él, y este n’est que por señuelos y fallaces qu’il es en l’A. En el segundo movimiento del Seminario, Lacan elabora el lugar de pequeño tiene en l’A. L’objet pequeño tiene que es construido allí resto obviamente una formación muy ambigua, que es d’un lado irreducible a la simbolización e irrepresentable según las leyes normales del campo visual, exterior a l’A, y sin embargo incluidos en l’A, pero como diferente de significando.

Esta dificultad d’articulation – la construcción d’aliénation y de separación intentará solucionarlo – se menciona en la última lección del Seminario: L’"" objeto definido como un resto irreducible a la simbolización en vez de l’A [ … ] depende sin embargo de este otro "[ xiii ]." He aquí la frase donde s’a la dificultad de la construcción.

C’est también al final del Seminario que Lacan hace hincapié en el hecho de que pequeño a n’est no hay una pura facticidad, n’est no simplemente uno en-, y que el hecho qu’il sea irreducible supone que s’ex sobre él un esfuerzo de reducción a l’A. Está pues por allí relativo a esta reducción. Eso inspirará también, en l’enseignement de Lacan, vaiven continuos: d’un de la parte de, pequeño l’objet tiene como real, pero en mismo tiempo relativo a l’élaboration significando. Este n’est pues no un absoluto y hasta puede ser el nombre del momento en que s’arr l’élaboration que significa. Más tarde, en su "Radiofonía" [ xiv ], Lacan hablará de la vuelta del disfrute a la contabilidad, hacer pasar el disfrute significando que cuenta, y a la palabra tan. La misma lógica es allí presente, él s’agit en definitiva de esto que no se deja signifiant.

L’angoisse, momento lógico

Él m’est llegado antes de comentar l’aphorisme, que j’avais antes pescado en el Seminario de L’angoisse, "Solo l’amour permite al disfrute condescender al deseo" [ xv ]. Este qu’il es necesario destacar, c’est que disfrute y deseo son dos estructuras distintas. ¿¿ Por qué Lacan s’att con esta insistencia, en este Seminario, a dejar pequeño tiene del lado del tema, de l’a lado de l’A? Parce que pequeño tiene está en alguna clase una expresión, una transformación del disfrute del cuerpo propio, del disfrute en su estatuto autístico, cerrado – l’avait vuelta d’autant más cerrado l’appelant del término freudien de DAS Ding –, tandis que el deseo es relación a l’A. Hay pues una antinomia, una abertura entre disfrute y deseo. El disfrute, si l’on toma las cosas simplemente, tiene como lugar el cuerpo propio, entonces que el deseo es relación a l’A. C’est aún esta antinomia que inspirará, diez años más tarde, l’élaboration de Lacan en el Seminario aún.

Esto que es que divierte, en el Seminario de L’angoisse, c’est d’y introducir l’amour entre disfrute y deseo, de l’introd como mediador. L’amour es aquí mediador p qu’il desplaza o falsifica pequeño , haciéndolo pasar en l’objet-visée, haciéndolo agalma, entonces que l’angoisse n’est no mediadora, dicho Lacan, pero mediano entre disfrute y deseo. Si quería parafrasear l’aphorisme de Lacan, diría que sola l’angoisse transforma el disfrute en objeto causa del deseo.

Lacan elabora e construye incluso l’angoisse como l’opérateur que permite a DAS Ding tomar forma pequeño d’objet tiene. No se lo encuentra en todas las cartas en el Seminario. L’angoisse funciona en este Seminario como un operador que produce l’objet-c. L’angoisse lacani, c’est una angustia productora. C’est porqué Lacan puede decir, al todo final del Seminario: "El momento en que se pone en juego la función de l’angoisse es previo a la cesión de l’objet." "Da un ejemplo prestado al caso de l’h a los lobos, cuando, ante su sueño repetitivo, se puede reconstruir l’épi d’un emoción anal, d’ defecación." C’est enunciado una vez por Lacan, recogido un segundo, pero eso sigue siendo el modelo esencial de esto cuyos s’agit, es decir l’angoisse como moderador que produce l’objet-c. C’est porqué l’angoisse es esencialmente aquí un momento lógico, e incluso no probado.

3. APARICIONES, PERTURBACIONES Y SEPARATIONS

Certeza de l’angoisse

Intentan ahora entender en la concreto, una vez dados estas localizaciones, esta relación singular del disfrute y de l’angoisse. Para eso, debemos ir nos a Freud, que nos dice que la primera y más originaria de las condiciones que determinaban l’angoisse es l’exigence propulsivo, constantemente creciente, ante el cual es en estado de desamparo. Se agarra allí sobre que Lacan construyó este esquematismo. Si traducen esta frase en términos lacaniens, eso ya les hace recorrer la relación del disfrute a l’angoisse. C’est, para Freud, una perturbación económica, un desbordamiento – der Überschuss – de libido inutilizada que es el núcleo de peligro al cual responde l’angoisse. En los términos de Freud, c’est el informe del disfrute a l’angoisse que se pone en sinfonía por Lacan y, detrás de l’angoisse, el impulso en tanto qu’elle quiere satisfacerse, en tanto como voluntad de disfrute insistiendo sin tregua. Cuando esta insistencia propulsiva entra en contradicción con el principio del placer, él allí a esto déplaisir que l’on llama angustia. C’est porqué Lacan puede decir – una vez, pero eso basta – que l’angoisse es señal del real e índice de la Cosa, DAS Ding, y la fórmula "l’angoisse es señal de el real" l’emp sobre el concepto, sin embargo seguido siendo famoso, de l’angoisse como señal del deseo de l’A.

Es necesario esperar la última lección del Seminario para que Lacan tome una distancia explícita con esta declaración-taburete qu’il haya colocado al principio: "l’angoisse es la señal probada del deseo de l’A". Presentó al principio a una m religiosa y a un personaje que lleva una máscara y que ignora si la m religiosa no va a encontrar su objeto en él. D’où l’angoisse, angustia d’4 esto incluidos la m religiosa falta. Lo que señala Lacan al final del Seminario, retirando hasta cierto punto la alfombra bajo los pies de el que lo sigue, c’est que l’apólogo no vale qu’au nivel scopique. C’est el nivel de la fase del espejo, el nivel donde somos los mismos. C’est por excelencia a pequeño nivel scopique qu’est no hecho caso l’étrangeté de l’objet tiene y que este objeto es el encubierto. C’est porqué este Seminario implica una crítica continua del nivel scopique, que es el bien dónde Lacan ha elaborado su teoría del deseo desde "la fase del espejo" y el esquema óptico, esquema que hace una última aparición en este Seminario.

C’est también esta conexión de l’angoisse con el real del disfrute que Lacan acentúa como certeza de l’angoisse y que contrasta con el carácter dudoso que significa de – el significando n’est nunca seguro. C’est porqué la fenomenología de l’obsessionnel ocupa tanto lugar en este Seminario. L’obsessionnel es el tema que tritura del que significa intentando d’accéder a l’ori, c’est-à- a l’objet-c, pero mantiene bien también la duda en la investigación que significa, a fin de mantenerse a distancia de la certeza.

En este Seminario, el enlucido del deseo va de par con el de que significa. Entonces que el informe al real como angustia es certeza, significándolo n’est que posibilidad de fraude simbólica. Se asiste pues allí a un enlucido del deseo, un enlucido de significando. Todo eso será por la consecuencia ajustado, moderado, desplazado, por Lacan, pero estamos allí en el momento en que surge una otra dimensión de l’expérience, que no n’avait verano abierta jusqu’alors. Se se encuentra incluso una crítica de la ciencia: todo que conquista la ciencia se convierte en "un inmenso engaño." Controlar el fenómeno por el pensamiento, c’est mostrar siempre cómo se puede hacerlo d’ manera engañosa, c’est poder reproducirlo, c’est-à- hacer uno significando "." [ xvi ] es necesario tomarlo en la perspectiva que valoriza la certeza de l’angoisse, pero se ve que c’est allí un esbozo de esto que Lacan desarrollará más tarde como el concepto de que significará como parecido.

Se puede añadir, en l’actualité, que l’on constata, en efecto, este principio del veinte y uni siglo, que las conquistas de la ciencia s’accompagnent de la subida al cenit social del valor de disfrute, del derecho a gozar, del derecho a gozar, precisamente p que las conquistas de la ciencia implican en ellas mismas un engaño que vuelve d’autant más insistente l’appel a un real, al real del disfrute, que n’est no del parecido. El propio discurso jurídico se pone siempre aún más al servicio del derecho a gozar y l’on no encuentra a oponerle que el derecho imprescriptible de la tradición: "Dejan en nuestro capullo de tradición." "La certeza está del lado de allí donde eso goza, ella n’est ciertamente no en la naturaleza que es falsificada irresistiblemente por la ciencia." N’y tiene más persona para decir qu’il es necesario a un hombre y a una mujer para hacer a un niño. C’est una supervivencia, d’avant que el científico vienen en tercero en este asunto. L’appel a l’A como el Padre, l’appel al significar- amo del Padre puede hacerse, en efecto, d’autant más exasperado que la certeza está aún más siempre del lado del disfrute.

Angustia productora

Vuelven de nuevo a Freud en el informe a Lacan. La repetición de la palabra señal, l’angoisse como señal en mi – un lema mucho repetido en Freud y Lacan –, hecho creer que l’angoisse se resume a informar o implicar. Ahora bien, n’en es nada. En Inhibición, síntoma, angustia, Freud hace esto que hace Lacan en L’angoisse, revisa sus posiciones previas. Todo este libro se hace para indicar que l’angoisse es activa. No voy a comentarlo en detalle y me limitaré a darles esta fórmula que inspira este Seminario de Lacan muy entero: "L’angoisse [ de castración ] es motriz del rechazo." "Aquí esto que dice Freud." Escribe Inhibición, síntoma, angustia para explicar qu’il revisó sus concepciones para para hacer de l’angoisse el motor del rechazo. C’est exactamente esto que Lacan traducido a términos d’objet-c, implicando la causalidad en l’aff. L’angoisse lacani es activo, c’est-à- nm=productrices tu=00384 dc=40/p=1010.

Esto que Lacan llama la causa del deseo, c’est su traducción del motor de rechazo, y c’est porqué j’ai elegido l’adjectif rechazado para calificar el deseo. Freud parle d’exigence pulsionnelle – Triebanspruch – impulso, angustia, rechazo. L’idée del Seminario n’est no que l’angoisse es la causa directamente, pero qu’elle lo produce. Sería l’opérateur quien, de l’exigence propulsivo, haría l’objet causa el deseo, y quien pues s’inscrit en el momento dónde s’accomplit la ruptura de esto que Lacan llama el mo primitivo del disfrute. Este mo es mítico, pero es con todo necesario para a colocar. Correlacionar el disfrute a una totalidad unitaria, un cuerpo de disfrute, eso quiere significar qu’ici l’A n’e paso en juego d’emblée.

C’est porqué se conduce a Lacan a enumerar las separaciones anatómicas de l’objet, las separaciones naturales de l’objet tomado sobre el cuerpo, y precisamente sin l’intervention d’un agente que sería l’A. C’est este qu’il llama, término recogido de Freud, la separación. No no hay la castración, pero la separación de los objetos, la separación de los órganos. Hasta habla a un momento del sépartition, para indicar qu’il s’agit como d’ división a l’intérieur que se refiere al tema de l’organisme. Allí, la separación d’un órgano tiene su paradigma en l’objet anal C’est porqué, c’est en un segundo tiempo que se plantea la cuestión del subjectivation de l’objet y su inscripción en l’A. Que es allí pequeño objeto tiene ya se califica como este hay más de mí mismo en l’extérieur, p qu’il mi se cortó, y c’est esto cuyos tiene l’écho en la última lección del Seminario XI.

J’ai mencionado muy a l’heure la doctrina clásica en Lacan de l’en de este lado deseo. Esta doctrina pasa por la necesidad y la demanda, toma como enseñanza primaria la necesidad y sigue el paso de la necesidad por la demanda. Resulta el deseo que está como un desfase entre necesidad y demanda.

El Seminario vuelve a poner esta doctrina en cuestión de L’angoisse dónde el disfrute pasa por l’angoisse para venir al deseo. El término de demanda, c’est el lugar de l’amour, puesto que, en esta doctrina clásica, hay un desdoblamiento de la demanda entre solicitud de satisfacción de la necesidad y demanda d’amour. En esta doctrina clásica, significándolo es de l’A al principio, entonces que, en la vena del Seminario de L’angoisse, él allí tiene una referencia a un monade mítico del disfrute. Lo que Lacan clarificará – sigue siendo allí fórmulas ambiguas – en su escrito " del Trieb de Freud": "El disfrute está del lado de la Cosa, entonces que el deseo es de l’A." "[ xvii ]"

Saben cuál es entonces, en esta doctrina clásica, la conexión hecha entre amor y angustia. L’Autre de la demanda tiene los objetos de satisfacción, l’objet toma valor de la subvención simbólica, de testimonio d’amour, y si l’A no da, entonces hay desamparo, Hilflosigkeit, entonces hay angustia por falta o por pérdida d’objet.

En el Seminario de L’angoisse, la misma lógica justifica una cualquier otra perspectiva, la misma lógica que implica que la propia subvención esencial de l’amour es l’amour, c’est-à ningún objeto. Este qu’exp "L’amour, c’est dar este qu’on n’a no": la subvención esencial es la falta. D’où l’articulation, que figura en el Seminario una de las raras veces donde Lacan cita explícitamente Inhibición, síntoma, angustia, para tomar el contrapiedxviii. Freud dice que l’angoisse está vinculada a la pérdida de l’objet, entonces que Lacan dicho qu’elle surge cuando la falta viene a faltar, c’est-à- cuando hay objeto y cuando hay demasiado d’objets. Entonces que l’amour preserva el lugar de la falta de l’A, l’angoisse viene a colmar esta falta – y, por allí incluso, aphanisis de l’A, esta aphanisis de l’A que produce la certeza. Del golpe, l’amour exime objetos, pero, como tal, está sin objeto a hablar propiamente. L’amour que consiste en dar del qu’on n’a no s’avance privado, mientras que l’angoisse n’est no sin objeto. C’est allí un acceso preliminar, dicho inmediatamente Lacan, ya que l’objet aquí precede l’angoisse, causa l’angoisse, mientras que, en el segundo movimiento del Seminario, c’est l’angoisse que produce l’objet. L’antinomie se superará en l’objet plus-de-jouir.

Imaginario perturbado

El primer movimiento s’éve por presentarnos la fenomenología de l’objet que apena, que es pasionante. Ocupa varias de las lecciones del principio, pero este n’est no la fase más profunda de l’exploration, este n’est no su fina palabra. Este objeto que apena, Lacan va a buscarlo en Freud él mismo en su texto sobre "L’inquiétante particularidad", dónde dice qu’il explora, qu’il intenta encontrar el núcleo de esto que apena. En el segundo movimiento del Seminario, s’agit al contrario d’ apena que produce l’objet.

El principio de la fenomenología de l’objet que apena, c’est el concepto hay siempre un determinado vacío que preservar, incluida en el campo visual y en l’amour, y c’est de su relleno total que surge la perturbación donde se manifiesta l’angoisse. La fenomenología de l’objet que apena toma su salida de la "Fase del espejo" y Lacan lo presenta a a ir de allí. En "la fase del espejo", allí hay un objeto, l’image del cuerpo propio, que produce en el tema un sentimiento de jubilación e implica bien también una ignorancia total l’étrangeté de l’objet de pequeño tiene. Pero lo que Lacan enumera sucesivamente, son momentos d’apparition de l’objet que nos lanzan a una cualquier otra dimensión.

En el primer movimiento del Seminario, se tienen apariciones, tandis que, en el segundo movimiento, se tienen separaciones. Son dos regímenes muy a hecho diferentes. En el primer movimiento, c’est l’imagin perturbado, la fase del espejo perturbado, la fase del espejo modificado en esquema óptico. C’est perturbado porque se manifiesta algo de este pequeño objeto tiene que so'lo debería permanecer del lado del tema, a la izquierda sobre el esquema óptico. No debería ser allí.

En el esquema óptico, hay un espejo que separa, un racimo, un barro. C’est el lado izquierdo, el lado real, el lado del tema, del lado que l’on no ve, y se lo ve en el espejo, c’est- decir l’image real. Por l’a lado, en el esquema que encuentran en los Escritos, tienen l’image virtual, i’ de tiene, que es el misma.

Todos los esquemas que reproduzco en el Seminario de L’angoisse hacen tender a creer qu’il suprimen eso para indicar que pequeño tiene, c’est-à- el racimo, no n’apparaît en el campo de l’A. Normalmente, no debe hay, hay un blanco – construcción que encuentran en la última lección del Seminario de la Transferencia –, que l’on puede llamar menos fi, que Lacan hasta va a llamar a x. C’est a esta condición que todo l’investissement libidinal narcisista no haya pasado en el campo de l’A que el campo visual tiene. Una parte de l’investissement libidinal narcisista permanece, no spécularis, y c’est esto que estabiliza el campo visual.

Todo el primer movimiento del Seminario, c’est d’indi cómo puede hacerse una transferencia engañosa donde esta inversión suplementaria viene a perturbar el campo visual, y entonces eso apena. Recurren entonces a este esquema óptico para explicar la dimensión de l’étr. Freud dice que l’Unheimlichkeit pertenece al ámbito de l’angoissant. En el segundo movimiento, al contrario, él s’agit más de l’objet que causa l’angoisse, pero de l’objet que l’angoisse trasladan en una coyuntura plus-de-jouir. Es decir, en el primer movimiento, tienen apariciones y perturbaciones, y en el segundo movimiento, tienen separaciones.

El Seminario les dirige d’abord sobre un predominio del campo visual, donde aparece, con su función perturbadora, l’objet apenando, un objeto que hace infracción del principio del campo visual que es, por excelencia, el principio del placer, l’homéos. Se podría l’éno de esta manera: n’est spécularis que esto que se ajusta al principio de placer. Pues se excluye normalmente la activación de plus-de-jouir. El campo visual está, por excelencia, esto que excluye la activación de plus-de-jouir.

Lacan recurre tal al esquema óptico para dar cuenta de la conexión de l’angoisse y mi que es valorizada por Freud. Pero hay un segundo movimiento, c’est bien p hay dos caras en el discurso de los psicoanalistas amargo l’angoisse – Lacan lo indica [ xix ]. Se ve bien allí distinguirse los dos movimientos. Hay, d’un de la parte de, l’angoisse como señal mi, allí también l’angoisse referida al real, defensa contra el desamparo absoluto del nacimiento. Él n’est no allí cuestión mi, allí persona n’ima que se lo constituye. En el primer movimiento del Seminario se pone en valor l’angoisse reanudación por mi como señal de esto que Lacan llama peligros infinitamente más ligeros, tandis que, en el segundo, c’est l’angoisse referida al real.

Notas

i. Lacan J., el Seminario, libro X, L’angoisse (1962-63), París, el Límite máximo, 2004, p. 204.

ii. Véase. Lacan J., el Seminario, libro XI, los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1964), París, el Límite máximo, 1973; Lacan J., "Posición de l’inconscient" (1964), Escritos, París, el Límite máximo, 1966, p. 829-854. a)

iii. Véase. Lacan J., "L’instance de la carta en l’inconscient o la razón desde Freud" (1957), Escritos, OP. cit, p. 493-528.

iv. Lacan J., el Seminario, libro VIII, la transferencia (1960-61), París, el Límite máximo, 2001, p. 179.

v. Véase. Freud S., "Psicología de masas y análisis mi", Pruebas de psicoanálisis, París, Payot, 1981.

vi. Véase. Sartre J.- P., "una idea fundamental de la fenomenología de Husserl:" l’intentionnalité ", Situaciones I, París, Gallimard, 1947."

vii. Véase. Lacan J., "Kant avec Sade" (1963), Escritos, OP. cit, p. 765-790.

viii. Lacan J., la transferencia, OP. cit, p. 180.

ix. Lacan J., L’angoisse, OP. cit, p. 266.

x. Ibid, p. 62-63.

xi. Véase. Lacan J., "Subversión del tema y dialéctica del deseo en l’inconscient freudien" (1960), Escritos, OP. cit, p. 793-827.

xii. Lacan J. L’angoisse, OP. cit, p. 80.

xiii. Ibid, p. 382.

xiv. Lacan J., "Radiofonía" (1970), Otros escritos, París, el Límite máximo, 2001, p. 403-447.

Xv. J.-A. Miller comentó este aforismo de Lacan, en particular, en su curso L’orientation lacani II, 1 (1981-82), "Scansions dans l’enseignement de Lacan".

xvi. Lacan J., L’angoisse, OP. cit, p. 93-94.

xvii. Véase. Lacan J., " del Trieb de Freud y el deseo del psicoanalista" (1964), Escritos, OP. cit, p. 851-854.

xviii. Lacan J., L’angoisse, OP. cit, p. 66-67.

xix. Ibid, p. 162

 

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