Michel Sauval - Psicoanalista Jacques Lacan, Seminario "La angustia", Lectura y comentarios de Michel Sauval

Notas y comentarios
Sesión del 28 de noviembre de 1962

Objeto a, falo e imagen especular en el esquema óptico

El punto que Lacan quiere precisar es el del investimiento de la imagen especular, "en la medida en que tiene un límite. No todo el investimiento libidinal pasa por la imagen especular. Hay un resto" (1)

Lacan refiere haber tratado este tema al final del seminario VI sobre el deseo y su interpretación. Pero si tomamos en cuenta el esquema que se encuentra en el margen de la estenotipia, denominado "esquema N" (diferente a los esquemas que aparecen en las ediciones Seuil y Paidos), parece que se trata mas bien de la sesión del 21 de junio de 1961 del seminario VIII sobre la transferencia, donde dicho esquema aparece por primera vez.

En la edición Paidos, esa sesión se titula "Sueño de una sombra, el hombre" (2), y forma parte de la última sección titulada "I mayúscula y a minúscula". La imagen real de la ilusión representada en el esquema del florero invertido, sirve para metaforizar lo que Lacan llama i(a), "la imagen especular en cuanto tal, cargada con el tono, el acento especial del poder de fascinación, del investimiento propio que le corresponde en el registro libidinal, aunque distinguido por Freud bajo el término de investimiento narcisista. La función i(a) es la función central del investimiento narcisista" (3). Y es también lo que Lacan llama "la función del yo ideal, en tanto que distinta de la del ideal del yo y opuesta a ella".


Esquema óptico representado en la versión "Stécriture" del seminario VIII sobre la transferencia
(página 333, sesión del 21 de junio 1961)

En esa sesión, Lacan analiza y discute el clásico texto de Abraham sobre el desarrollo de la libido (4). En particular, pone el acento sobre "el amor parcial de objeto", que es "el amor próximo a acceder al objeto normal, al amor del otro sexo, "el amor del otro, lo más completo posible - menos los genitales". Ese "amor parcial del objeto, amor del objeto menos los genitales da su fundamento a la separación imaginaria del falo, que en adelante interviene como función central y ejemplar". "En el corazón de la función a minúscula, que permite agrupar los distintos modos posibles de objeto que intervienen en el fantasma, está el falo" (5).

El amor de objeto con exclusión de los genitales coincide con el estadio fálico, y da cuenta que "en todo hombre, lo que son propiamente los genitales están investidos con mayor fuerza que cualquier otra parte del cuerpo en el campo narcisista". Abraham subraya que esto "se corresponde con el hecho de que en el plano del objeto, en vez de los genitales, tiene que estar investida cualquier otra cosa". Lacan busca entonces reconducir estas observaciones de Abraham, a su propio esquema óptico. Tenemos el campo del cuerpo propio, el campo narcisista. "Tratemos de representar algo que responda a lo que nos dicen, o sea, que el investimiento no es en ningún lugar tan fuerte como en los genitales. Llegamos a este gráfico, donde esto representa el perfil del investimiento narcisista" (6)


Esquema N (primera versión), tal como aparece en sesión del 21 de junio 1961 del seminario sobre la transferencia. Así figura tanto en la versión "Stécriture" (en francés) como en la de Seuil y su correspondiente traducción en Paidos (en la página 422)

Esta es la primera versión del esquema N que aparecerá en la sesión del 28 de noviembre del 62.
¿Como debemos entenderlo?
La simetría no está dada aquí, entre izquierda y derecha, por la especularidad de algún espejo, sino entre arriba y abajo, por la inversión entre zonas de intensidad diferente de investidura (las rayas indican mayor investidura y el blanco indica menor investidura). La zona rayada, a la izquierda y arriba, es una zona de fuerte investidura. Lo que le corresponde, arriba a la derecha, es una zona en blanco, de débil investidura. "Abraham nos lo explica de la forma más clara - si los genitales no están investidos en el objeto, es en la medida en que en el sujeto permanecen investidos" (
7)

Para entender este razonamiento puede ser útil recordar que Freud considera la libido a semejanza de un líquido. En "Introducción del narcisismo" plantea que "el enamoramiento consiste en un desborde (Uberströmen) de la libido yoica sobre el objeto" (8), donde "Uberströmen" significa tanto desbordar como inundar o sumergir: la palabra "strom" significa "río, flujo, torrente". La libido del yo se derramaría sobre el objeto como un río que desborda su lecho e inunda los alrededores, recubriéndolo y sumergiéndolo.

Esta analogía es retomada por Lacan en la sesión siguiente del seminario sobre la transferencia (la del 28 de junio de 1961), cuando ofrece su segunda versión de este esquema N.


Este es el esquema que figura las ediciones Seuil y Paidos (página 430)


Este es el esquema que figura en la versión francesa de Stécriture
(página 349, sesión del 28 de junio 1961)

Los dos elementos nuevos introducidos en esta segunda versión del "esquema N", respecto de la primera, son el espejo vertical y el oleaje libidinal del lado derecho. El primero indica que el dispositivo por el cual se efectúa la transferencia de energía libidinal, en el sentido indicado por la flecha, sigue siendo el esquema óptico. El oleaje, por lo tanto, viene de la zona blanca inferior de la izquierda, y desborda y sumerge al objeto, a la derecha.

En este esquema, se trata de saber qué relación existe entre, por una parte, el objeto del deseo, y por la otra, el correlato libidinal de este hecho. "Lo que emerge [a la derecha] en estado de forma fascinante es investido por las ondas libidinales que provienen de donde ha sido retirado, o sea, del fundamento, por así decir, narcisista, del que se extrae todo lo que formará la estructura objetal, en cuanto tal, a condición de respetar sus relaciones y sus elementos" (9)

Tenemos así un vínculo recíproco entre el investimiento narcisista y el investimiento del objeto. "No todo objeto debe ser definido, pura y simplemente como objeto parcial, ni mucho menos, pero el carácter central de la relación del cuerpo propio con el falo condiciona a posteriori, nachtraglich, la relación con los objetos más primitivos. Su acento de objeto separable, que se puede perder, su puesta en función como objeto perdido, todos estos rasgos no de desplegarían de la misma forma si no se encontrara en el centro la emergencia del objeto fálico como un blanco en la imagen del cuerpo" (10).

El carácter cautivante de la imagen del objeto viene, justamente, de la parte que le falta, que está en blanco a la derecha, allí donde el traspaso libidinal no se ha realizado. Pero esa parte en blanco es invisible. No es una mancha visible. El amor apasionado no manifiesta tanto un exceso de investidura libidinal sobre el objeto como a la inversa, el brillo de lo que falta, la parte faltante de libido que no se transfirió sobre el objeto por su mantenimiento sobre el objeto narcisista. El apasionamiento amoroso es un deslumbramiento, un sueño de sombra, ya que el sujeto desconoce la elisión de la investidura del falo real sobre el objeto. La invisibilidad de la parte faltante le viene de su recubrimiento por la libido transferida, por la inmersión del objeto en el oleaje libidinal. El amor se pliega a los contornos del objeto al que abraza: "La carga de libido sobre el objeto envuelve la sustracción que lo afecta y tiene una función de máscara. Esta carga le da su visibilidad y le borra, de manera engañosa, la parte en blanco" (11)

Esto permite ordenar las relaciones entre investidura libidinal, narcisismo, imagen del otro, objeto y falo: "Es porque el falo real [Abraham] sigue siendo, sin que lo sepa el sujeto, aquello alrededor de lo cual la investidura máxima es conservada, preservada, guardada, es en esta relación misma que ese objeto parcial resultar estar elidido, dejado en blanco en esta imagen del otro en tanto que investida (...) no solamente por una carga, sino por algo que rodea esa parte central en blanco" (12)

Antes de volver a nuestra sesión del 28 de diciembre de 1962, encontraremos una tercera versión del "esquema N", en la sesión del 21 de febrero de 1962, del seminario sobre la identificación.


Esquema publicado en la edición de la Asociación Freudiana Internacional, página 139

Allí Lacan retoma la teoría "húmeda", de Freud, de la libido: "amamos al otro con la misma sustancia húmeda, que es aquella de que somos reservorio, que se llama la libido, y que es por el hecho de que está aquí [a la izquierda] que puede estar acá [a la derecha], es decir, rodeando, ahogando, mojando al objeto de enfrente" (13). Esta "condición hidráulica de equivalencia de la libido" implica que "cuando eso sube de un lado, eso también sube del otro. Lo que yo deseo (...) es lo que, bajo la forma de puro reflejo de lo que resta de mí investido en todo caso, es justamente lo que le falta al cuerpo del otro, en tanto que él está constituido por esta impregnación de lo húmedo del amor" (14)

La moraleja del amor entonces es que "no amo mas que mi cuerpo, aún cuando ese amor lo transfiero sobre el cuerpo del otro. Por supuesto, queda una buena dosis sobre el mío" (15). Justamente, porque, "lo que el deseo busca, en el otro, es menos lo deseable que lo deseante, es decir, lo que le falta" (16). La falta en el otro, que es lo único eficiente en la dialéctica del deseo, no se ve.

Es tiempo, entonces de volver a nuestra sesión del 28 de noviembre de 1962, en el seminario la angustia. En la primera página de la estenotipia aparecen estos dos esquemas: la cuarta y última versión de este esquema, bautizada, justamente, como esquema N, junto a otra versión del esquema o (óptico).


Esquemas que figuran en la primer página de la estenotipia de la sesión del 28 de noviembre de 1962

La transcripción de Seuil y su traducción en Paidos no incluyen el primero de ellos (el esquema N) y ofrecen una versión modificada del segundo. Por lo que convendrá detenernos un poco en ellos.

La siguiente es una reconstrucción del "esquema N" donde hemos traducido las indicaciones manuscritas

No sabemos porque Lacan invierte, en este caso, las secciones rayadas y en blanco. Es decir, a la izquierda, la zona "no transferible" (y de máxima energía), es la blanca, y la zona transferible, correspondiente al "cuerpo propio", menos los genitales, y de menor energía, es la rayada. A la derecha, en cambio, la zona sin investimiento es la rayada, arriba, donde escribe "falta" y agrega el símbolo (-), y abajo escribe "i del otro", imagen del otro, que escribimos i(a).

Reconstruimos también el esquema O (óptico), para compararlo, primero, con el esquema N anterior, y luego, con su versión modificada de Seuil y Paidos

A la izquierda, sobre el cuello del florero figura "a", y dentro del florero figura "i(a)"; el florero está atravesado por una línea vertical punteada, con la letra "i". A la derecha, el florero contiene el ramo coronado con un (-), dentro del florero figura "i'(a)", y arriba figura la letra "I". La línea punteada horizontal donde apoyan los floreros tanto de la izquierda como la derecha, tiene la letra "S". Finalmente, a la izquierda de todo tenemos el espejo cóncavo, con la letra "S", y en el medio el espejo plano con la letra A.

La reproducción invertida verticalmente, en este esquema O, del ramo de flores y el símbolo (-), a ambos lados del espejo (abajo a la izquierda y arriba a la derecha), es decir, algo que no se puede ver, da cuenta de las dificultades del esquema óptico y el punto en que el esquema N introduce el problema de lo irrepresentable a nivel especular. A esto es a lo que se refiere Lacan cuando subraya la función del resto en el investimiento libidinal de la relación imaginaria. "Esto significa que, en todo lo que es localización imaginaria, el falo aparecerá bajo la forma de una falta". "A pesar de que el falo es sin duda una reserva operatoria, no solo no está representado en el plano de lo imaginario, sino que está circunscripto y, por decirlo como corresponde, cortado de la imagen especular" (17)

La aparición en menos del falo muestra que la distinción entre visible y no visible no es ya eficiente para dar cuenta de la crisis que ataca al imaginario especular (problema que encontrábamos ya, por ejemplo, con el apólogo de la mantis religiosa).

El cambio de "reserva libidinal" por "reserva operatoria" indica también el punto en que el esquema N será abandonado, cumplida esta función intermedia entre el esquema óptico y el nuevo dispositivo topológico sobre el que comenzarán a articularse, un poco mas adelante, los elementos de esta álgebra lacaniana: el cross-cap, que le permitirá pensar de otro modo la incidencia del significante sobre la imagen.

Veamos cual es el punto por donde pasa este cambio, y cómo lo plantea Lacan en esta sesión del 28 de noviembre del 62. Se trata de la articulación entre este menos phi ("la reserva inasible imaginariamente") y la constitución del objeto a ("cuyo estatuto también escapa del objeto derivado de la imagen especular").

Para ello hay que volver una vez más sobre el esquema óptico, tal como lo presenta Lacan en esta sesión, para interrogar esta hipotética operación en que "el sujeto pudiera estar realmente, y no por intermedio del Otro, en el lugar designado I", en cuyo caso "tendría relación con lo que se trata de tomar en el cuello de la imagen especular original, i'(a), a saber, el objeto de su deseo, a", ya que "estos dos pilares, i(a) y a, son el soporte de la función del deseo" (18).

Es el momento de percibir, entonces, que en esta versión de 1962 del esquema O, ya no es el florero el invertido (ver figura siguiente), sino las flores.


El esquema óptico tal como aparece en la "Figura 2" de "Observación sobre el informe de Daniel Lagache" (página 654 de la edición Siglo XXI de los "Escritos") y en la sesión del 24 de febrero de 1954 del seminario "Los escritos técnicos de Freud" (página 126 de la edición Paidos)

Como se ve, para que el sujeto entre directamente en relación con a, es necesario que se encuentre en I. Este pasaje de $ a I es representado como pasaje de $1 a $2 en la siguiente figura, mediante "esa maniobra del Otro en el psicoanálisis mismo" (19)


Esquema óptico tal como aparece en la "Figura 3" de "Observación sobre el informe de Daniel Lagache" (página 660 de la edición Siglo XXI de los "Escritos") y es reproducida en las ediciones Seuil (página 50) y Paidos (página 49) del seminario sobre la angustia

"Al borrarse progresivamente hasta una posición a 90° de su punto de partida, el Otro, como espejo en A, puede llevar al sujeto desde $1 a venir a ocupar por una rotación casi doble la posición $2, en I" (20).

La maniobra efectuada por el Otro es un borramiento, representado por este giro de 90° del espejo, que revela la ilusión, ya no del florero solamente, sino también del ramo de flores. "En ese recorrido la ilusión debe desfallecer con la búsqueda a la que guía", aunque el esquema también muestra que "una vez que el ojo ha alcanzado la posición I desde donde percibe directamente la ilusión del florero invertido, no por ello dejará de ver rehacerse en el espejo A ahora horizontal una imagen virtual i'(a) del mismo florero, que invierte de nuevo, puede decirse, la imagen real oponiéndose a ella, como al árbol su reflejo en un agua, muerta o viva, le da unas raíces de sueño" (21)

Esto es representado en el esquema O de nuestra sesión del 28 de noviembre 1962

A partir de la adopción del punto de vista de I, la ilusión del ramo cae, motivo por el cual Lacan le asigna el signo de (-).
Lo mismo pasa con el ramo invertido a la izquierda, que pierde su carácter real (ya no se vería en el cuello del florero) y se revela también como ilusión. Retomando la lógica del esquema N, podemos decir que "allí donde su investidura narcisista estaba más fuerte, en el nivel de sus genitales, el sujeto realiza la amarga experiencia de que no había nada. La castración es entonces el resultado de la operación. Es su firma" (
22)

Justamente, esto es lo que no aparece claro en el esquema llamado "simplificado" (por referencia al esquema óptico de la figura 3 del texto de los Escritos "Observación sobre el informe de Daniel Lagache", llamado "completo", reproducido mas arriba), que ofrecen las versiones de Seuil y Paidos, y donde, por un lado se ha quitado la representación del ramo de flores, y por el otro se han agregado las indicaciones de los "(-)" y "a" del "esquema O" de la estenotipia, pero sin indicar las razones u origen de las mismas (23).

Volviendo a nuestro "esquema O", si el (-) se presenta como un blanco en la imagen, o una ilusión, ¿cómo se presenta el a? ¿Cómo se manifiesta la presencia invisible del objeto?

"En otro lugar, mas acá de esta imagen, a la izquierda, está la presencia del a, demasiado cercana a él para ser vista, pero que es el initium del deseo. De ahí extrae la imagen i'(a) su prestigio" (24)
Estas formas de presencia, "en otro lugar", "demasiado cerca", "mas acá", subraya, por un lado, la resistencia de la imagen a su acceso, pero, por el otro, de los modos en que la perfección de la imagen puede fallar en su alcance de ficción.

La referencia a lo siniestro, "unheimlich", ilustra las situaciones en que lo imaginario se vuelve intrusivo, extraño, anomalístico, cuando "la falta viene a faltar" (25) y la angustia se hace presente.
Ver
notas y comentarios sobre lo siniestro (das unheimlich)

Notas

(1) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 49

(2) Jacques Lacan, El Seminario, Libro VIII, "La transferencia", Editorial Paidos, páginas 413 a 425.
La versión crítica de Stécriture (en francés) está disponible (en formato DOC de Word) en el sitio de la école lacanienne de psychanalyse:
hacer click aquí.

(3) Jacques Lacan, El Seminario, Libro VIII, "La transferencia", Editorial Paidos, página 414

(4) Karl Abraham, "Breve estudio del desarrollo de la libido, desde el punto de vista de los desórdenes mentales".
Ver resumen del artículo, a cargo de Lluisa Andreu en
http://www.scb-icf.net/nodus/039EvolucionLibido.htm

(5) Jacques Lacan, El Seminario, Libro VIII, "La transferencia", Editorial Paidos, página 420

(6) Idem, página 421

(7) Idem, página 422

(8) Sigmund Freud, "Introducción del narcisismo", Obras Completas Tomo XIV, Ed. Amorrortu, página 97.
Mas al comienzo de ese mismo texto Freud había ofrecido una analogía que sería retomada en posteriores ocasiones y se ha vuelto popupar como ilustración de las relaciones entre el narcisismo primario y secundario: "Nos formamos así la imagen de una originaria investidura libidinal del yo, cedida despues a los objetos; empero, considerada en su fondo, ella persiste, y es a las investiduras de objeto como el cuerpo de una ameba a los seudópodos que emite" (página 73)

(9) Jacques Lacan, El Seminario, Libro VIII, "La transferencia", Editorial Paidos, página 430

(10) Idem, página 424

(11) George-Henri Melenotte, "Sustancias del imaginario", Editorial Epeele, página 162

(12) Traducción directa de la versión francesa de Stécriture. La traducción de Paidos (página 429), de la versión Seuil, reordena el texto de la siguiente manera: "Si el objeto parcial resulta estar elidido, si es dejado en blanco en la imagen del otro como imagen investida, es en la medida en que el falo real sigue siendo, sin saberlo el sujeto, aquello a cuyo alrededor se conserva el máximo investimiento (...) Se trata, no solo de una carga, sino de algo que rodea el vacío central"

(13) Jacques Lacan, seminario "La identificación", sesión del 21 de febrero de 1962. Traducción propia a partir de la estenotipia (disponible aquí) y la edición AFI, página 139

(14) Idem, página 140

(15) Idem

(16) Idem, página 141

(17) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 50

(18) Idem, página 51

(19) Jacques Lacan, "Observación sobre el informe de Daniel Lagache", Escritos 2, Editorial Siglo XXI, página 659

(20) Idem

(21) Idem, páginas 659/660

(22) George-Henri Melenotte, "Sustancias del imaginario", Editorial Epeele, página 178

(23) Por su parte, Rodriguez Ponte incluye como figura 2, al comienzo de su versión crítica de esta sesión del 28 de noviembre de 1962, el siguiente esquema

Este esquema parece un híbrido entre el "esquema O" que figura en la primera página de la estenotipia y el "esquema simplificado" que reproducen las versiones Seuil y Paidos ya que, a diferencia del "esquema O", ha quitado las flores de abajo a la derecha, pero a diferencia del "esquema simplificado" de Seuil y Paidos, mantiene las flores arriba a la derecha, y no agrega el florero abajo a la izquierda.
Rodriguez Ponte aduce que dicha figura "proviene de la versión JL", es decir, de la estenotipia. Pero, como ya lo hemos señalado, no es el caso.

(24) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 51

(25) Idem, página 52

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