Michel Sauval - Psicoanalista Jacques Lacan, Seminario "La angustia", Lectura y comentarios de Michel Sauval

Notas y comentarios
Sesión del 5 de diciembre de 1962

Angustia y Castración

Comencemos con algunas precisiones respecto de la figura del "Esquema simplificado" de la página 54 de Paidos. Es de suponer que es el que correspondería al primero de los tres gráficos que figuran en la primera página de la estenotipia, donde se reconoce claramente el esquema O de la sesión anterior, con la misma ubicación y trazos para los floreros, los mismos espejos cóncavo (S) y plano (A), los matemas a y -, pero sin las flores


Esquema 1 de la primera página de la esteonitpia

Compáreselo con el que han representado en la página 54 de Paidos


"Esquema simplificado" de las páginas 56 de Seuil y 54 de Paidos

Como se ve, al "esquema simplificado" le han quitado el espejo cóncavo y la ubicación de $, y le han agregado los matemas i(a) e i'(a). En ese sentido, es aún mas "simplificado" que el de la sesión anterior (página 50 de Seuil y 49 de Paidos), donde aún figuraban el espejo cóncavo (S) y la posición I.

Sobre las relaciones que condujeron al esquema O de la estenotipia, remitimos a las notas y comentarios sobre el esquema N

Veamos, entonces, qué busca ordenar Lacan en este esquema:

"En ese lugar, i'(a), en el Otro, en el lugarl del Otro, se perfila una imagen tan solo reflejada de nosotros mismos. Está autenticada por el Otro, pero es ya problemática, incluso falaz. Esta imagen se caracteriza por una falta - o sea, lo que en ella se evoca no puede aparecer ahí. Dicha imagen orienta y polariza el deseo, tiene para él una función de captación. En ella el deseo está, no solo velado, sino puesto esencialmente en relación con una ausencia.
Esa ausencia es también la posibilidad de una aparición regida por
una presencia que está en otra parte. Tal presencia la gobierna de cerca, pero lo hace desde donde es inaprensible para el sujeto. Como les indiqué, la presencia en cuestión es la del a, el objeto en la función que cumple en el fantas" (
1) (subrayados míos)

El lugar de la falta, donde algo podría aparecer, está indicada por el signo (-).

Tenemos entonces dos aspectos de lo invisible en lo imaginario.
Por un lado la falta en la imagen, que responde a lo que no se inviste en el plano de la imagen especular del narcisismo primario, del autoerotismo, "de un goce autista". Y por el otro esa posibilidad, en ese lugar de la falta, de una "aparición" regida por "una presencia que está en otra parte". "Lo que de pronto puede hacerse notar en el lugar designado quí con (-) es la angustia, la angustia de castración en su relación con el Otro" (
2).

Lacan recuerda, entonces, que la angustia de castración es el término que Freud planteó como el obstáculo que no ha podido superar, "el tope con el que tropieza el neurótico".
Lo que muestra la articulación de la angustia con el esquema O es que "la castración en su estructura imaginaria, ya está dada aquí, en (-), en el nivel de la fractura que se produce ante la proximidad libidinal del semejante, en un momento de cierto dramatismo imaginario. De ahí la importancia de los de la escena que por esta razón se llama traumática" (
3). Es decir, no es un tope, sino el punto de mismo de partida (ver, al respecto, la discusión del caso clínico del artículo de Flora Salem)

Llegamos así a lo que da razón al título que las versiones Seuil y Paidos le han puesto a esta sesión ("Mas allá de la angustia de castración"): "Aquello ante lo que el neurótico recula no es la castración, sino que hace de su castración lo que le falta al Otro. Hace de su castración algo positivo, a saber, la garantía de la función del Otro" (4).
El punto en juego es el señalado en el escrito "Subversión del sujeto..." (
5) (presentado al comienzo de esta sesión) respecto de ese Otro, donde el destino del sujeto se pierde en un océano de historias, "¿qué puede asegurar una relación del sujeto con ese universo de significaciones, sino que en algún lugar haya goce? Esto solo puede asegurarlo por medio de un significante, y por fuerza ese significante falta. En este lugar faltante, el sujeto es llamado a hacer su aportación mediante un signo, el de su propia castración. Consagrar su castración a la garantía del Otro. Ante esto se detiene el neurótico" (6)

Es una posible vía de paso a un más allá de este punto, lo que Lacan busca. "Es en el cuestionamiento del complejo de castración donde nuestra exploración concreta de la angustia nos permitirá estudiar el paso posible" (7). El estudio de la fenomenología de la angustia permitiría "decir cómo y porqué", y eso es lo que lo lleva a la cuestión de lo siniestro (unheimlich)

Notas

(1) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 55

(2) Idem

(3) Idem, página 56

(4) Idem

(5) Jacques Lacan, "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano", Escritos 2, Editorial Siglo XXI, página 800
Lacan acude a una cita de Paul Valéry, para plantear: "Soy en el lugar desde donde se vocifera que 'el universo es un defecto en la puerza del No-Ser'. Y esto no sin razón, pues de conservarse, ese lugar hace languidecer al Ser mismo. Se llama el Goce, y es aquello cuya falta haría vano el universo (...) Ese goce cuya falta hace inconsistente al Otro" (subrayado mío).

(6) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 56

(7) Idem

Vover al índice de notas y comentarios de la sesión del 5 de diciembre 1962