Michel Sauval - Psicoanalista Jacques Lacan, Seminario "La angustia", Lectura y comentarios de Michel Sauval

Notas y comentarios
Sesión del 23 de enero de 1963

"Juntos en la chimenea"

Al final de esta sesión, al referir a la "talking cure" y la "chimney sweeping", Lacan señala que "lo importante era estar juntos en la misma chimenea. Solo que, al salir de ahí, se plantea una cuestión - ya la conocen ustedes, la recordé al final de uno de mis artículos, tomada del Talmud - tras salir juntos de una chimenea, ¿cuál de los dos se lavará la cara?" (1)

El artículo al que se refiere es "En memoria de Ernest Jones: sobre su teoría del simbolismo" (2) (texto fechado en Guitrancourt, enero-marzo de 1959). Al final de ese artículo, luego de considerar a Jones como el mas "excelso" de los "deshollinadores", dice (en la versión publicada en los Escritos, en 1966): "¿Pues a quién -se lee en el Talmud- de dos hombres que salen uno después del otro de una chimenea al salón, se le ocurrirá, cuando se miran, limpiarse la cara?. La sabiduría decide aquí por encima de toda sutileza para deducir a partir de la negrura de los rostros que se presentan recíprocamente y de la reflexión que, en cada uno, diverge; concluye expresamente: cuando dos hombres se encuentran al salir de una chimenea, los dos tienen la cara sucia" (3)
Pero ese artículo había sido publicado previamente en el número 5 de la revista "La psychanalyse" (páginas 1 a 20), en 1960, y ahí el párrafo terminaba diciendo "los dos deben lavarse la cara".

Antes de abordar estas variaciones, recordemos a qué remite esta referencia al Talmud.
Se trata de una anécdota, de la que hay varias versiones, pero en términos generales todas refieren a un diálogo entre un lógico y un rabino. El rabino formula siempre la misma pregunta: "Supongamos que dos hombres bajan por una chimenea, uno sale con la cara limpia y el otro con la cara sucia ¿Cuál se lava la cara?". El lógico va dando diferentes respuestas (el de la cara limpia, el de la cara sucia, ninguno, ambos), siempre contradichas por el rabino, hasta llegar al punto en que el rabino puede señalarle al lógico "¿Ves ahora porqué la lógica no es suficiente para estudiar el Talmud? ¿Cómo es posible que dos hombres que bajan por la misma chimenea, uno salga con la cara sucia y otro con la cara limpia? ¿No ves que la pregunta es tonta? Y si intentas contestar preguntas tontas, tu respuesta será tonta. Así que aprende algo más de lógica antes de que intentes estudiar el Talmud"

En sus dos referencias a esta anécdota (la de 1960 y la de 1966), Lacan no se ubica en el hilo de la reflexión de fondo del Talmud ("si intentas contestar preguntas tontas, tu respuesta será tonta"), puesto que toma la pregunta quitando de ella la incongruencia que genera el error en las diferentes respuestas que el lógico le da al rabino (quita la indicación de que uno de los hombres saldría con la cara limpia y el otro con la cara sucia), lo que le permite dar una respuesta que no sea forzosamente "tonta" ("los dos tienen la cara sucia").

Entre 1960 y 1966 median el abandono de la primacía del simbólico sobre lo imaginario, el cuestionamiento de la intersubjetividad, y el debate (en curso en este seminario de 1963) sobre el final del análisis y la impasse del obstáculo freudiano de la "roca viva de la castración". De hecho, encontramos esta referencia a la anécdota del Talmud en la sesión del 23 de enero de 1963, en cuya ocasión, Lacan no ofrece una respuesta sino que deja la pregunta abierta: "¿quien de los dos se lavará la cara?". ¿Es posible que alguno de los dos salga con la cara limpia?

En 1960, la crítica a Jones se enmarca en el debate con la IPA entre una concepción de la transferencia basada en lo imaginario u otra que se sostuviera desde el registro simbólico. Por eso, más allá de saludar el rigor de su crítica a Jung, Lacan entiende que finalmente, el "verdadero simbolismo" que Jones opone la misticismo de Jung no resuelve la discusión de este con Freud, y cae en el genetismo kleiniano.

La cuestión de la "chimenea" viene en relación al problemático anhelo de Freud de que la mujer "lo diga todo" (ver notas y comentarios). Pero la frase que empalma, presenta algunos problemas en las versiones de Seuil y Paidos. Ahí dice. "Freud quiere que ella se lo diga todo, la mujer. Pues bien, ella lo hizo - la talking cure y la chimeney-sweeping" (4). La cuestión es que, con esa redacción, pareciera que ambas acciones, tanto la "talking cure" como la "chimeney-sweeping" responden, ambas, a la idea de "decirlo todo".

Sin embargo, como bien lo analiza Gloria Leff en el capítulo "Una cuestión de método" de su libro "Juntos en la chimenea" (5), lo que la exclamación de Lacan, "ah, fue un buen deshollinamiento" (6), y el subsiguiente comentario de que no se "aburrieron" allí (7) y que "lo importante era estar juntos en la misma chimenea" (8), ponen de relieve, es la diferencia o distancia entre una expresión y otra. En efecto, la que responde a la idea de "decirlo todo", es la "talking cure", en tanto que la "chimeney-sweeping" remite al problema de la transferencia, que es el tema en discusión.

La transcripción de este párrafo es complicada y requiere de una operación de lectura.

Lo que encontramos en la estenotipia es lo siguiente:

Como se ve, por un lado, la "talking-cure" sería lo que puede leerse como homofonia del "là donc", y por el otro, el "chimeney-sweeping" estaría precedido de un "et pour", es decir, "en cuanto a", que no tiene el mismo valor que la simple "y" de las versiones Seuil y Paidos. Para Gloria Leff, "al sacar la expresión "en cuanto a" (que venía antes del chimney sweeping en la versión JL), y poner en su lugar la conjunción "y", se pierde la distinción entre la talking cure y el chimney sweeping (y esta dificultad no se subsana con la mayúscula de Chimney): como si "hablar en la cura" y "deshollinar la chimenea" fueran sinómimos, o dos operaciones del mismo orden, que sugirieran lo mismo". La versión que propone Gloria Leff, entonces, es "Freud quiere que ella, la mujer, le diga todo. ¡Pues bien! Lo hizo: la talking cure; y en cuanto al chimney sweeping, ¡ah, que bien deshollinaron!" (9)

Sin embargo, parece que el "et pour" que quiere rescatar de la versión JL, es decir, de la estenotipia, debería perderse junto al "là donc" cuando hacemos aparecer el "talking cure" que no figura en dicha estenotipia pero que es incluido en los diferentes establecimientos del texto del seminario (sea el de Roussan, el de la AFI, o el de Miller). En efecto, como señalé más arriba, lo que harían los establecedores del texto es suponer que el "là donc" sería erróneo y una homofonía de "talking cure". Pero si hay homofonia (y correcciones a establecer en el texto a partir de la misma) es más razonable suponerla entre "là donc et pour" y "talking cure": el "pour" podría ser la parte homofónica del "cure". En "là donc" hay algo que suena como "talk", pero no hay nada que suene como "cure".
La transcripción de Roussan, en ese sentido, sería la más correcta
.

El "en cuanto" no existiria, pero el "y" no tendría tanta fuerza igualadora como podría pensarse. Quizás la mayúscula del "Chimney", aunque no sea corte suficiente para Gloria Leff, igualmente iría en el sentido que ella quiere hacer valer (la distinción entre las dos expresiones).
Es decir, Gloria Leff podría tener "razón" (el conjunto de su texto y razonamiento es coherente), aunque no pueda encontrarse escrito en el "texto" del seminario de Lacan

Gloria Leff resume la historia, en la enseñanza de Lacan, de las articulaciones entre estas expresiones, del siguiente modo: "El 16 de noviembre de 1960, colocó del lado opaco del amor la talking cure y el chimney sweeping, para diferenciar la experiencia analítica de cualquier otra práctica inscripta en la fórmula "En el principio era el Verbo". El 23 de enero de 1963 distinguió la talking cure del chimney sweeping, no para cuestionar que en el análisis sólo se trata de hablar, si no para destacar el carácter erótico de ese ejercicio. Finalmente un año después, el 29 de abril de 1964, Lacan dará un paso más: pone en tensión la relación entre el talking y el sweeping en la cura analítica para revelar que "el significante" y "la sexualidad" están indisolublemente articulados" (10)

En suma, de la situación de "estar juntos en la misma chimenea, analista y analizante no pueden salir mas que tiznados" (11). Es lo que se irá desarrollando en las discusiones sobre la contratransferencia que veremos en las sesiones siguientes.

Notas

(1) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 144

(2) Jacques Lacan, "En memoria de Ernest Jones: sobre su teoría del simbolismo", Escritos 2, Editorial Siglo XXI, edición revisada 2008, paginas 663/82

(3) Idem, página 681/2

(4) Jacques Lacan, El Seminario, Libro X, La angustia, Editorial Paidos, página 143

(5) Gloria Leff, "Juntos en la chimenea. La contratransferencia, las "mujeres analistas" y Lacan", Epeele, México 2007 (ver presentacion)

(6) Jacques Lacan, op. cit., página 143

(7) En francés: "on ne s'est pas embêté là-dedans", "no la pasamos mas allí".

(8) Jacques Lacan, op. cit., página 144

(9) Gloria Leff, op. cit., página 47

(10) Gloria Leff, op. cit., página 50

(11) Idem, página 52

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